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Nota de tapa
La Faevyt y el gremio de Comercio defendieron el cobro del aporte patronal que financiará al Incatur

Los directivos de la Federación explicaron que el primer paso para la puesta en marcha del Instituto de Capacitación Turística será recaudar el aporte patronal. Frente a las críticas, recordaron que el fondo convencional es un viejo proyecto de la entidad, que excede a la conducción actual. Hasta tanto se inicien las actividades del Incatur y se defina un plan, la estrategia de los dirigentes es que los empresarios visualicen los efectos que tendrá su puesta en marcha, tanto por el lado de la capacitación como del fortalecimiento institucional.

Los dirigentes de la Faevyt, acompañados por un representante gremial de la Federación de Comercio (Faecys), rompieron el silencio en torno a la puesta en marcha del aporte patronal obligatorio para todas las empresas de viajes, con el cual se financiará el Instituto de Capacitación Turística.
Muchas cuestiones operativas del fondo convencional aun no tienen una forma definida, tales como cuánto se recaudará, cómo se distribuirá y cuándo y qué cursos brindará. Lo que está claro es que del 1° a 10 de mayo próximo habrá que pagar la primera contribución no voluntaria equivalente al 1% de la masa salarial mensual que abonan las empresas de viajes a sus empleados (independientemente de que sean socias o no de la Faevyt). Un aporte que si es cumplido por todos permitirá embolsar al Incatur (cuya comisión directiva de 12 miembros es dominada por 9 directivos de la Faevyt) una cifra millonaria.


PRIMERO RECAUDAR.

Los cálculos más conservadores -aunque no quieran ni hablar de ello- apuntan a que se podrían embolsar cerca de $ 30 millones. "Está bien que ustedes hagan especulaciones de cuánto vamos a recaudar, pero para nosotros sería nefasto porque no siempre se condicen con la realidad", explicó el secretario de la Faevyt y del Incatur, Walter Rodríguez, quien agregó: "Además el ciclo sano de las empresas es primero recaudar y luego gastar. Hacerlo al revés generaría frustraciones de todo tipo y compromisos que después no podés asumir. Por eso, vamos a gastar en función de lo que se recaude y del flujo que tengamos, no de lo que proyectemos".
En el fondo no sólo es imposible adivinar cuántos empresarios cumplirán con la obligación (ni tampoco cómo), sino que tampoco se sabe a ciencia cierta cuántos empleados están encuadrados bajo el convenio colectivo del sector.
Pero desde el discurso dirigencial tampoco se quiere poner el acento en este punto, ni en la posibilidad de salir a ejecutar a los que declaren masas salariales distorsionadas, o directamente decidan hacerse los distraídos. "Durante los primeros meses vamos a estar abocados a la puesta en marcha del Instituto y buscando que la mayoría cumpla con la obligación. Pero al principio no van a haber inspecciones, aunque en algún se van a empezar a hacer", relató el secretario de ambas entidades, para luego desarrollar: "Hay que entender un par de cosas: el Incatur no es la Faevyt, y hablamos de fondos semipúblicos que nos obligan a tener un manejo transparente porque somos responsables penales de lo que pase. No podemos decidir graciosamente que unos paguen y otros no. Tenemos que fiscalizar que se cobre y ejecutar al que no lo haga, para que además tampoco tenga una ventaja competitiva".
La cuestión de la recaudación del aporte patronal no es menor. De hecho, fue el blanco de las críticas de parte de los empresarios, que apuntaron contra la falta de tacto de empezar a cobrarlo en un momento crítico para las agencias, equiparándolo a un peso más en la ya cargada mochila fiscal. Tampoco en este punto los dirigentes de la Faevyt y el Incatur quisieron entrar en polémicas. Recordaron que el fondo convencional es un viejo proyecto de la entidad que excede a la conducción actual (en clara alusión a los ex dirigentes que repudiaron la implementación del cobro) y que gracias al Incatur (previsto en el convenio colectivo de trabajo específico de 2008) nadie estuvo aportando al Inacap, que es la versión de entidad de capacitación de las patronales mercantiles. "A nadie le gusta hacer un aporte de tipo obligatorio. Pero esto no nace de un repollo. De hecho, ya estaba establecido respecto de otro instituto. Ahora tenemos uno propio, que atienda nuestras necesidades específicas", explicó el presidente de la Faevyt y el Incatur, Fabricio Di Giambattista, quien agregó: "Siempre es el peor momento para esto, pero mucha gente entiende que va a recibir una respuesta aunque los frutos se vean a largo plazo. Aun así, para el que piensa negativamente, será cuestión de tiempo para que vea que el Incatur le va a ser útil".


OPERATIVO SEDUCCIÓN.
Hasta tanto entren a rodar las actividades del Incatur, y mientras se va recaudando el fondo patronal, la estrategia de los directivos es que los empresarios visualicen los efectos que tendrá su puesta en marcha en la actividad, tanto por el lado de la capacitación como del fortalecimiento institucional.
De manera paralela, se avanza en la confección de un Plan Estratégico, para lo cual se contrató una consultora del interior (evitaron informar cuál) que lo tendría listo antes de fin de año. "Está claro que lo ideal sería arrancar mañana mismo, pero esto es un proceso que arranca con el relevamiento de las necesidades de capacitación de todos los nichos de empresas y el diseño de un plan para llevar a cabo de la forma más eficiente la devolución que tiene que haber del aporte. Será una herramienta trascendental para el fortalecimiento institucional y lograr el mejor desempeño de las capacidades laborales e intelectuales de toda nuestra gente", explicó Di Giambattista. A lo cual se sumó Rodríguez al señalar: "No queremos improvisar, sino primero pensar qué queremos hacer y qué estructura es necesaria para darle contenido a eso".
Lo dicho, los cursos serán el núcleo del Incatur. "Lo más importante no es cuánto recaudamos ni cómo lo distribuimos. Lo fundamental es el objetivo federal que tiene, que va a permitir que muchas ciudades chicas accedan a cursos específicos", sugirió Jorge Barbieri, representante legal de la parte gremial, quien añadió que directa o indirectamente estas capacidades redundan en un mejor salario para los trabajadores.
En cuanto a si serán gratuitos, la idea en la Faevyt es subsidiar las capacitaciones o al menos explorar un modelo mixto: "Habrá cursos sin cargo y otros por los cuales el Incatur subsidiará parte del costo. Por ejemplo, una formación que podría valer $ 3 mil, tal vez lo cobremos $ 500. El problema es que cuando las cosas no tienen costo vemos que hay falta de compromiso", afirmó el secretario del Instituto.


HABLANDO DE LOBBY.
Para la Faevyt la recaudación del 1% del sueldo de todos los empleados de la actividad debería implicar no sólo la posibilidad de gestionar una amplia y vasta agenda de capacitación para sus socios, sino que conseguiría una autonomía económica para ejercer con otras libertades un verdadero poder de lobby.
Primero, porque el control del Incatur está en manos de la Federación. Segundo, porque los fines y objetivos del mismo prevén que el Instituto sea el mascarón de proa de otras actividades de fortalecimiento institucional, tales como: proyectos destinados a modernizar las capacidades de la Federación y sus asociados; promover la investigación; o "fomentar la interacción y cooperación" con los diversos organismos del Estado.
¿Cómo se traduce eso al llano? "El fortalecimiento institucional va a implicar generar respuestas en lugares donde muchas veces no las encontramos", dijo Di Giambattista, quien -ante la insistencia de que graficara en qué momentos sintió que la falta de recursos es un problema- señaló: "Nosotros estamos peleando por el tema de las comisiones. ¿Tenés idea lo que vale contratar al mejor abogado de Argentina? Ahí está la respuesta". En el mismo sentido, Rodríguez postuló: "Tenemos un gran debate con el tema del MULC del Banco Central, que incluye en el rubro turismo la compras en moneda extranjera realizadas con tarjeta desde Argentina (Netflix, Amazon, etc...). No es lo mismo sentarse a discutir desde nuestra voz, que contratar a un estudio de economistas de gran prestigio. Sencillamente los escuchan más. Pero eso cuesta una plata que hoy no la podemos pagar. Por esto muchas veces nos critican, y con razón, sobre que no tenemos capacidad de gestión o es limitada. Lo que pasa es que esa capacidad de lobby cuesta plata".

 

 
Cómo se paga

1) Las empresas con trabajadores bajo el CCT 547/08 deben registrarse en la web del Incatur (www.incatur.org.ar). Se le pide información básica de la agencia (nombre, responsable, CUIT, mail) y se le informa la clave que se utilizará para el acceso posterior.
2)Con ese clave se tiene que generar online la boleta para el pago. Para ello se deberá seleccionar el período que se desea liquidar, completar la cantidad de empleados por la que debe aportar y la fecha de pago.
3)Del 1° al 10 de cada mes se tiene que abonar la boleta de pago generada en la web a través del Banco Santander o Rapipago.

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