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“Colombia está de moda y tenemos que sacarle el mayor provecho”

Julián Guerrero Orozco, vicepresidente de Turismo de ProColombia, vuelve a la entidad con dos retos fundamentales: poner a la innovación en el corazón de la Vicepresidencia de Turismo y a la paz en el centro de la estrategia de promoción internacional. En diálogo con La Agencia de Viajes Colombia, el directivo también se refirió a la necesidad que hay en los destinos emergentes de lograr un "producto mínimo viable" para la promoción internacional, a las ambiciosas metas internas de turistas internacionales, al nicho de avistamiento de aves e, incluso, al potencial de la música como elemento diferenciador.

-Usted viene del sector turismo. Cuéntenos un poco de su trayectoria...
-Yo me siento como volviendo a casa en ProColombia. Estuve vinculado a la entidad hace 15 años y tuve el privilegio de ser el vicepresidente general. Y en efecto, tengo una experiencia como empresario privado de turismo, principalmente en África en donde viví durante varios años y tuve un negocio de safaris. Posteriormente, cuando regresé a Colombia, me dediqué a montar un proyecto que llamé "turismo para la conservación de la naturaleza", inspirado en el modelo africano de campamentos en lugares salvajes. Entonces sí he estado del otro lado, del lado del empresario, y siento que tengo una buena capacidad y sensibilidad para entender sus necesidades, que pueden variar mucho dependiendo del tamaño de las empresas. Y por supuesto, lo que queremos hacer es prestar unos servicios que sean pertinentes y a la medida de las necesidades de los empresarios.

-Tuvo un largo empalme con su antecesor Enrique Stellabatti. ¿Qué establecieron en ese proceso?
-Tuve la buena suerte de hacer el empalme con Enrique, una persona que hizo un trabajo estupendo en la Vicepresidencia de Turismo. Como me gusta decir, yo no vine a inventar la rueda, vine a construir sobre lo construido. De manera que no hicimos cambios radicales, pero sí establecimos unos énfasis importantes, que son paz, sostenibilidad e innovación.

-¿Cuál es el plan en torno a la paz?
-Estamos frente a una nueva realidad que cambia sustancialmente la posibilidad de promover a Colombia como destino turístico. Uno de los objetivos fundamentales es incorporar a la paz dentro de la estrategia de la promoción del turismo, y en ese sentido lo que hemos hecho y seguimos haciendo es identificar unas regiones del país que estuvieron afectadas por situaciones de violencia e inseguridad para empezar a promoverlas internacionalmente. Tenemos que maximizar el potencial que tiene el turismo para que se convierta en una de las llaves de la reconciliación. Por eso estamos promocionando nuevos destinos como La Guajira, Vichada, Meta y Guaviare, entre otros, que durante mucho tiempo estuvieron cerrados y prohibidos para los visitantes y que hoy en día tienen una enorme capacidad para convertirse en destinos de naturaleza.

-Anteriormente existía mucho recelo a la hora de promocionar destinos emergentes que no estuvieran preparados para el turismo internacional. ¿Qué ha cambiado? ¿Ya están preparados estos destinos?
-Aquí hay un tema clave que es la adecuación de los productos de turismo a la demanda internacional, porque no cualquier producto puede estar necesariamente listo para su promoción internacional. Nosotros aquí hacemos parte de ese trabajo de capacitación y fortalecimiento del tejido social empresarial, y de hecho ése va a ser un tema específico del que se va a encargar la nueva Gerencia de Innovación y Sinergias.
Por otro lado, tampoco podemos esperar a estar completamente preparados, porque se nos va la vida en poder ofrecerlo, pero sí buscamos que el producto esté en un punto que algunos especialistas en emprendimiento y gerencia llaman el producto mínimo viable. O sea, que tengamos el producto mínimo viable para la promoción internacional. Es un camino que hay que recorrer.
Ahora, el segundo énfasis importante es la sostenibilidad, lo cual va en línea con la declaración de 2017 como el año del turismo sostenible por parte de la OMT. Nosotros como país tenemos la responsabilidad de promover a Colombia como destino de turismo, pero no cualquier destino, sino uno de altísima calidad y sostenibilidad. Debemos garantizar que ese potencial no sea para explotarlo en los próximos cinco años, sino que en 100 y 200 años tengamos productos de naturaleza para mostrar.

-¿Cómo es el tema de la nueva Gerencia de Innovación y Sinergias?
-En ProColombia hacemos las cosas bien pero no basta con eso, sino que tenemos que ser creativos e innovadores. Debemos hacer cosas mejores y distintas para que tengamos un impacto mucho más grande. Entonces uno de los objetivos para este año es poner a la innovación en el corazón de la Vicepresidencia de Turismo. El año pasado la Junta de ProColombia aprobó la creación de una Gerencia de Innovación y Sinergias, lo cual es una señal muy clara del respaldo de la ministra a este propósito. Y quiero decir en este punto que muchas veces la innovación se asimila exclusivamente a los entornos digitales y tecnológicos, pero la realidad es que la innovación está en todos lados y puede provenir de cualquier parte. Queremos innovar en los productos de turismo que promovemos, en la forma de promoverlos, en los servicios que prestamos.

-¿Cómo aterriza la innovación a la realidad de los empresarios?
-Hay cosas interesantes. Un tema que estamos validando con los empresarios es la paz desde la perspectiva de un turismo relacionado con los períodos más oscuros de nuestra historia, como efectivamente se ha trabajado en muchos países. Es el caso de Alemania con los campos de concentración, de Sudáfrica con el Apartaheid o de Vietnam con la Guerra de Vietnam. Estos casos comprueban que sí existen formas de promover el turismo desde la perspectiva de reconciliación y que éste se convierta también en la forma de sanar a una sociedad que ha estado herida por la guerra. Ya tenemos empresarios que están haciendo rutas relacionadas con el posconflicto y que yo prefiero llamarlas rutas de paz, para no recordar esa connotación tan negativa. Ése es un tema de innovación que está puesto en bandeja de plata.

-Usted también hizo referencia al potencial que tiene la música como un elemento diferenciador de Colombia...
-La música en Colombia tiene una importancia de la que los colombianos mismos no somos conscientes. Somos un país de una diversidad geográfica increíble. Y esa diversidad, unida a las tradiciones culturales de poblaciones de origen africano, americano y europeo, hace que Colombia sea una fuente de tradiciones musicales importantísima. Entonces yo creo que no le hemos sacado suficiente jugo a esa característica única colombiana. Te doy algunos ejemplos. En 2015 la Unesco creó una red de ciudades creativas alrededor del mundo en diferentes áreas, literatura, cine, gastronomía, etc., y en la categoría música identificó 20 ciudades creativas en el mundo, de las cuales cuatro están en América Latina: Salvador de Bahía, en Brasil, Kingston, en Jamaica, y Medellín y Bogotá. Entonces, la mitad de las ciudades creativas de la música de Latinoamérica están en Colombia. Ahora, cuando uno mira también la capacidad en producciones musicales, por ejemplo en los premios Grammy del año pasado cuando cosechamos 10 galardones, y la cantidad de festivales musicales, conocidos y menos conocidos, como el Festival Vallenato, el Festival de Jazz de Mompox, el Festival Petronio Álvarez, el Festival de Porros y Fandangos de San Pelayo, etc., encuentra una riqueza enorme que abre un espacio muy importante para promover en el turismo internacional. Y estos son solo dos ejemplos; además de la paz y música hay muchos más.

-¿Cuáles son las metas en turistas internacionales?
-Para 2017 tenemos unas metas bastante ambiciosas. Esperamos este año 2,7 millones de turistas, lo que representa un incremento del 23% con respecto a la meta que nos fijamos para 2016. En términos de las divisas que generan esos viajeros, estamos hablando de una cifra de alrededor US$ 2.537 millones, lo que representa un incremento del 31% con respecto a la meta fijada para 2016. Y en la captación de eventos, la meta es captar 218 este año, lo que representa un incremento del 40% frente a la meta del año pasado. Estamos siendo ambiciosos y con toda la disposición y la energía para poder cumplir con las metas este año.

-¿Con base en qué realidades se plantean estas metas?
-Con base en muchos factores. Primero, al hecho de que Colombia está de moda y tenemos que sacarle el mayor provecho. Un ejemplo muy claro es que Lonely Planet declaró a Colombia como el segundo destino más importante para visitar en el mundo. El tema de la paz puso de moda a Colombia y eso nos permite ser ambiciosos en la fijación de metas y buscar sacar el mayor provecho en términos de promoción del turismo. También es cierto que en los últimos años Colombia ha aumentado significativamente la conectividad y ese sigue siendo un reto de los más importantes que tenemos en la Vicepresidencia, porque no es solo traer más aerolíneas, sino asegurar que aquellas que ya están operando no se nos vayan. Sabemos que es un negocio difícil que requiere un trabajo muy de la mano con las aerolíneas para asegurar su permanencia.

-Los burós de convenciones han llamado la atención por los limitados presupuestos. ¿Qué representa el turismo MICE en la estrategia de ProColombia?
-La estrategia es trabajar muy de la mano con los burós. Hay un interés creciente de las ciudades por crear burós; hoy tenemos unos muy recientes en proceso de constituirse y otros con mucha experiencia y con todos tenemos excelentes relaciones. Por supuesto, nos toca maximizar y hacer lo más eficiente posible el uso de los recursos. Todos quisiéramos tener más recursos para invertir en la captación de eventos, pero no es fácil. Hay eventos importantísimos que queremos captar, por ejemplo la ATTA (Adventure Travel Trade Association), que es una asociación de turismo de aventura de primera línea en el mundo. Pero la captación de este evento, en términos de costos y obligaciones que se asumen, está en un monto similar a la captación de la Asamblea de la OMT. Son retos difíciles pero importantes.

-El avistamiento de aves es una de las apuestas de Colombia este año, ¿pero está preparado el país para aprovechar este nicho especializado?
-En la distribución de responsabilidades que tenemos, la parte del fortalecimiento de las capacidades es un tema que recae en la competencia del Ministerio, y no quisiera referirme a ello. Pero lo que sí está claro es que Colombia tiene un potencial gigantesco en aviturismo. Es una condición objetiva que no tiene discusión. En Colombia se han identificado 1.921 especies de pájaros, lo que representa alrededor del 20% de las especies de aves del mundo. El aviturismo es además un nicho de alto gasto, situado por encima de productos de turismo tradicionales. Lo que estamos viendo entonces es cómo potenciamos ese tipo de turistas, que además son responsables, respetuosos y que impactan muy poco en el medioambiente. Estamos trabajando con la National Audubon Society, que es una organización estadounidense enfocada en la conservación de la naturaleza y el avistamiento de aves, y que tiene más de un siglo de historia. Con ellos estamos desarrollando las diferentes rutas de avistamiento de aves en el país, empezando por lo que se ha denominado "Northern Colombia Birding Trail", que es el recorrido de avistamiento de aves por el norte del país, incluyendo la Sierra Nevada, parte de La Guajira, etc. Y vamos a continuar en otras regiones del país como las tres cordilleras. El propósito es tener identificadas y preparadas esas rutas para los viajeros que quieran hacer aviturismo. Ellos también están trabajando en la elaboración de una aplicación de teléfono celular para la identificación de las especies de aves colombianas.

-¿En qué otros segmentos están trabajando?
-Hemos progresado mucho en turismo cultural y hemos unido el turismo de naturaleza con el turismo de aventura, que antes se trataban como dos temas separados. Por supuesto está el sol y playa, el turismo de bienestar, al que le hemos dado prioridad, y finalmente los cruceros. Ahora, dentro de estos segmentos hay varios nichos. En cultura están, por ejemplo, los Pueblos Patrimonio, eventos culturales, ciudades capitales, gastronomía. En naturaleza y aventura encontramos el aviturismo, el turismo en áreas protegidas, el turismo en dos ruedas, el turismo ecuestre, buceo, pesca deportiva, entre otros. En bienestar hay muchos nichos de los cuales destaco a los tratamientos ancestrales, es decir, cómo utilizar, en el buen sentido de la palabra, el conocimiento ancestral de las comunidades indígenas para ponerlo al servicio de tratamientos y terapias. Además están nuevos nichos como música y cultura de paz. Eso en vacacional. Nuestra otra gran área es el turismo de reuniones, en donde tenemos los eventos, convenciones y viajes de incentivos.

 

 
¿CÓMO DIVIDE LOS MERCADOS PROCOLOMBIA?

• Los mercados clave son aquellos que concentraron el 62% de las llegadas de viajeros en 2015 y han presentado un crecimiento reciente: Estados Unidos, Panamá, Argentina, Perú, Ecuador, Brasil, Chile, México, España, Venezuela y Alemania.

• Los mercados en consolidación son aquellos que concentraron el 24% de las llegadas al país y con los cuales hay conectividad aérea directa: Reino Unido, Canadá, Francia, Costa Rica, Salvador, Guatemala y Caribe.
• Los mercados de oportunidad son definidos como los que han presentado una buena dinámica de llegadas hacia el país en los últimos tres años: Turquía, Italia, Bélgica, Holanda, Suiza, Uruguay, Bolivia, China y Australia

 

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